Carolina Durante: “En una canción se puede ser más brusco que en la vida real”
Elige tu propia aventura acaba de alcanzar el Disco de Oro y Carolina Durante se prepara para tocar en Coachella en abril, pero antes pasan el sábado 21 por Niceto en Buenos Aires. En medio de ese crecimiento, Diego y Martín reflexionan sobre el momento del rock español, la presión de una agenda cada vez más grande y la libertad (a veces brutal) que todavía permite una canción.
La banda madrileña Carolina Durante atraviesa uno de los momentos más sólidos de su carrera. Mientras su último disco, Elige tu propia aventura, acaba de ser certificado Disco de Oro en España tras superar las 20.000 unidades entre ventas y streaming, el cuarteto sigue ampliando su alcance más allá de las fronteras del circuito nacional.
La confirmación más reciente de ese crecimiento llegará en abril de 2026, cuando el grupo se suba al escenario de Coachella Valley Music and Arts Festival en Indio, California. Entre giras cada vez más planificadas, escenarios gigantes y una agenda que ya mira a 2027, la banda sigue manteniendo intacta la mezcla de ironía, crudeza y sentido del humor que define su personalidad.
En esta charla con Soy Rock, Diego Ibáñez y Martín Vallhonrat hablan sobre el presente del rock español, la libertad en las letras, los festivales gigantes y el curioso equilibrio entre la espontaneidad de esta banda de guitarras (que se completa con Juan Pedrayes y Mario del Valle) y la maquinaria que implica hoy sostener un proyecto que no deja de crecer.
Antes de empezar la entrevista, la conversación deriva inevitablemente hacia el fútbol. El día anterior hubo partido en Barcelona y el ambiente todavía está caliente.
–Diego, ¿estuviste ayer en Barcelona viendo el partido?
Diego: Yo no soy de Barcelona, ¿eh? Tampoco soy del Atlético Madrid. Así que yo encantado con el partido.
–Bueno, claro, para el Atleti el resultado terminó siendo bueno…
Diego: Qué va, qué va. A mí me encantó. Tuvo emoción, que es lo que yo le pido a un encuentro en el que realmente no voy con ningún equipo. Voy más con el Atlético porque ganan menos, pese a tener más o menos la misma rivalidad que con el Barça. Y el Barça parece que se va a llevar la liga. Entonces dije: bueno, no soportaría un año del Barça llevándose dos torneos y Madrid ninguno. Y además hubo muchos goles, que para el que le gusta el fútbol (aunque no tire por ninguno) es una alegría. Hubo goles emocionantes. Fiesta de goles. Así que nada, muy contento.
–En los 90 en Argentina se hablaba mucho de la “futbolización del rock”, a veces de manera despectiva, por los cantos de hinchada o esa pasión colectiva. Hoy parece verse distinto. Ustedes dijeron hace un tiempo que están “menos hooligans”. ¿Creen que el rock español también cambió en los últimos diez años?
Diego: Yo creo que sí, que está cambiando. Tampoco quiero ser demasiado amplio en la definición de rock, pero para mí entra todo lo que se hace con guitarras: indie, pop rock, punk rock, lo que sea. Creo que eso sí que está cambiando. Hay una nueva ola y es de agradecer, porque es verdad que llevamos como diez años en los que pasa lo típico en la música: cuando un grupo revienta durante unos años, se premia todo lo que se parezca a ese grupo o gire en torno a él. En España, por ejemplo, pasó con Vetusta Morla. Fueron el grupo que pegó el boom y todo lo que orbitaba alrededor era lo que más copaba los festivales y lo que más escuchaba la gente. Pero ahora está cambiando un poco la historia.
–Están cerrando ya fechas enormes, como el Palau Sant Jordi para noviembre de 2026, Madrid en 2027. ¿Cómo se vive con una agenda tan programada?
Martín: Nos encantaría que fuese diferente, la verdad. Que todo fuese con menos margen. Pero al final en España el tema de los conciertos y la música en directo está en un mega boom fuera de control. Está todo reservado: fines de semana, entre semana… todo. Entonces tienes que programar las giras con mucha antelación para que los tiempos cuadren. Y luego pasan cosas raras: hay artistas que anuncian una gira y el disco aún no está, o al revés, que hiciste el disco hace un año y te llega la gira ahora. Nos gustaría que fuese de otra manera. No estamos especialmente ilusionados con tener cerrado un concierto en enero de 2027, más allá de que el concierto en sí nos haga mucha ilusión.
–¿Intentan abstraerse de esa planificación o prefieren estar encima de todo?
Diego: No, porque si no saldría mal. Tenemos que estar muy encima de todo. Nos hemos dado cuenta de que o estamos encima o no funciona. Evidentemente tenemos gente currando en el sello que es increíble y un equipo que está detrás de nosotros día tras día para que las cosas pequeñas salgan bien. Pero en las grandes decisiones (giras, fotos, vídeos, con quién trabajas) creo que cuantas más decisiones tomemos nosotros, mejor.
Martín: Cuanto más estés comprometido y en comunicación con el management, siempre va a salir todo mejor.
Cuando haces un disco que te ha costado mucho y sientes que “huele” a que si lo curras bien puedes dar un salto, ahí es cuando te pones serio.
–¿En qué momento sintieron que la banda había crecido y que tenían que empezar a tomarse todo mucho más en serio?
Martín: No sé si es como dices, pero sí está todo mejor. Está creciendo mucho.
Diego: Creo que depende de lo ambicioso que sea cada uno con su proyecto. Si quieres que dentro de cierto tiempo salga un disco, luego otro, que todo tenga cierta coherencia… Eso implica organizarte. Y cuanto más organizas, más presión te metes. Con el segundo disco podríamos haber estado igual que con el tercero y delegar más cosas. Funcionaba porque era otro momento del grupo.
Martín: Pero con el tercer disco hubo una intención más clara de todos de echar el resto. De meter toda la carne en el asador y de implicarnos en más aspectos del grupo, no solo en la música. Creo que fue ahí, desde el principio del tercer disco. Cuando desde dentro de la banda se tira de esa manera, luego el equipo también responde.
Diego: También pasa que cuando haces un disco que te ha costado mucho y sientes que “huele” a que si lo curras bien puedes dar un salto, ahí es cuando te pones serio.
–Hoy se habla mucho de educación emocional y responsabilidad en los discursos. El rock clásico solía ser más machista y estructurado. ¿Creen que las nuevas generaciones están cambiando eso?
Diego: Yo creo que todo va cambiando y poco a poco se progresa en un sentido social. O eso quiero creer. Aunque ahora tampoco son los mejores tiempos para muchas cosas. Pero sí, creo que eso también se refleja en el rock.
Martín: Yo también digo una cosa: las canciones son un lugar donde puedes expresar lo que sientes de manera libre y poética. Y tampoco estoy muy a favor de criticar la literalidad de las canciones. Creo que en una canción se puede ser más brusco que en la vida real. Es un espacio donde puedes decir cosas que en tu vida diaria no dirías. Entonces no creo que haya que medirlas con los mismos criterios tan estrictos.
Diego: Claro. Si coges a Angélica Liddell (dramaturga y performer española conocida por su teatro radical y provocador) y te pones a tomar todo lo que dice de forma literal, como si estuviera hablando aquí con nosotros, pues claro… está fuera de contexto.
Martín: Exacto. El arte también es un lugar donde puedes poner cosas horribles o contradictorias que no harías en la calle. Es una forma de expresión poética. Luego está la dimensión mediática: cuánta gente te escucha, qué mensaje llega… que son conversaciones válidas. Pero desde el punto de vista del creador está bien mantener esa dimensión poética.
–Este año también tocan en Coachella. ¿En un festival así se puede disfrutar o estás demasiado concentrado en tu propio show?
Martín: Si tenemos la oportunidad y la energía, tenemos todas las ganas del mundo de ver otras bandas. Igual no todos los días, pero si hay algo que nos gusta, claro que vamos. Nunca hemos hecho un festival tan grande, así que ni siquiera imagino bien las magnitudes. Me acuerdo cuando estábamos girando por los Primavera Sound de Latinoamérica y de repente tocaba Björk. Y es como: bueno, me guste más o menos, voy a ver a Björk. O Agnostic Front, o quien sea. Estás ahí y aprovechas.
La única vez que Diego intentó acercarse a un mega artista fue a Noel Gallagher… y le hicieron un placaje los de seguridad.
–¿En esos festivales se dan cruces con otros artistas o cada uno está en su mundo?
Diego: Nosotros no somos muy sinvergüenzas en ese sentido. Somos bastante comedidos. Me acuerdo que en un festival coincidimos con Refused. Habíamos flipado con el concierto y luego los vimos ahí cerca… y ni nos atrevimos a decirles nada.
Martín: La única vez que Diego intentó acercarse a un mega artista fue a Noel Gallagher… y le hicieron un placaje los de seguridad.
Diego: Tengo estrés postraumático después de eso.
Martín: La única vez que lo intentó y terminó en “no hoy”.
Diego: Él se giró y me miró, yo creo que si hubiese insistido… pero soy muy tímido y encima no manejo bien el inglés. Al final me quedé mirando y me fui.
Martín: El inglés de Puerto Banús tampoco ayuda. (Risas)
Diego: En inglés parezco falso, así que…
No te culpo, Diego, pero a diferencia de lo de Oasis con muchas bandas argentinas actuales sí tienen mucha relación. ¿Han escuchado también rock argentino de épocas anteriores?
Diego: He escuchado cosas, pero creo que me falta escuchar más. Sí siento que a nivel melódico hay bastante diferencia entre lo que se escuchaba aquí en los 80 o 90 y lo que se hacía en Argentina. Es curioso. Lo más antiguo que más he escuchado probablemente sea Los Rodríguez. Sé que no es una banda propiamente argentina, pero para mí un poco sí lo es porque estaba Calamaro ahí.
–Los Punsetes celebraron sus veinte años con un disco de homenaje. Ustedes cumplen una década el año que viene. Si alguien hiciera un disco homenaje a Carolina Durante, ¿a qué bandas les gustaría invitar?
Martín: Ojalá nunca en la vida hacer un disco de homenajes a nosotros mismos. (Risas).
Diego: Estás hablando muy rápido, macho. Luego mola un huevo. Es como que te monten una fiesta sorpresa… pero organizándola tú. Eso sí, la tendría que organizar el sello. Aunque que no nos sorprendan demasiado, que las sorpresas de los sellos suelen ser para mal. Tendría que haber bandas de Argentina, seguro. Se tendría que incluir Laptra, que se vuelvan a juntar Las Ligas Menores. Me encantaría que estuviese Dillom, aunque lo dudo. Lo digo en todas las entrevistas y creo que Dillom me va a denunciar por acoso. De España metería a Los Nikis, Triángulo de Amor Bizarro, y alguna banda más nueva. Y si tiramos algo internacional: Oasis, The Strokes, Maná porque me acompañaron en mi infancia y Lana del Rey.
Foto: Gentileza Adrià Cañameras / Universal Music Argentina

