“Naco es la imagen más conocida de Los Cadillacs. Fue fundamental en el espíritu original y en la inspiración que generaba (dentro de su locura) mucha seguridad”. Así definió Sergio Rotman a Naco Goldfinger en El León, la biografía autorizada de Los Fabulosos Cadillacs que escribió Esteban Cavanna en 2008. Naco en realidad se llama Ignacio Alfredo Pardo e ingresó a la banda como saxofonista tenor oficialmente en 1986 de la mano de Luciano Jr, a quien conoció en el Colegio San Isidro Labrador, una de las instituciones católicas más importantes y exclusivas de la zona norte de Buenos Aires. En 1991, luego de grabar los primeros cinco discos del grupo, el músico se alejó en malos términos. “Él se quedó tres meses más en Los Ángeles, después de la primera gira que hicimos por allá, mientras nosotros nos volvimos a pelearla. Esa actitud no nos gustó”, contó Flavio Cianciarullo en el mismo libro. A los 52 años Naco es noticia nuevamente, luego de que fuera condenado a ocho años de prisión tras ser juzgado como líder de una banda que en agosto de 2015 cometió un violento asalto en la localidad bonaerense de San Isidro, según informaron fuentes judiciales. El hecho ocurrió en una parrilla, donde la víctima, la contadora Elisenda Judith Espinola, pasó a retirar la recaudación de 82.178 pesos, pero en lugar de abordar el auto de la agencia de remis a la que habían llamado, por la puerta del local pasó un falso remisero. De acuerdo a lo probado por el fiscal, “Naco” coordinó todo el operativo y junto a un cómplice supervisó el asalto desde un Peugeot 406 que actuó como auto de apoyo. No era la primera vez que el músico se veia envuelto en una situación así. En febrero de 2014 Pardo fue detenido en un allanamiento en la casa que alquilaba en el barrio San Isidro Labrador de Benavídez, partido de Tigre, acusado de ser el “entregador” en varios robos a mano armada cometidos en ese country. Por ese motivo recaía sobre él una “probation” con una pena de 3 años de prisión en suspenso, beneficio que fue revocado tras el episodio de 2015, y que resultó un agravante en el juicio que finalizó hoy.
En septiembre de 2000 Los Fabulosos Cadillacs hicieron un triplete en el Estadio Obras, que quedó registrado en el disco y DVD Hola/Chau. En la primera de esas tres noches Naco fue invitado nuevamente a tocar con ellos en “Yo no me sentaría en tu mesa”.

En una entrevista realizada en 2009 por el sitio especializado en Los Fabulosos Cadillacs, ArchivoLFC, Naco contó su propia versión sobre el alejamiento: “La verdad es que ya estaba cansado, en vez de sentarme y decirlo, me empecé a alejar solo, empecé a apartarme, a desconectarme, no mostrar interés, a bardear, en esa época comenzó a formarse el Hemisferio Flavio y el Hemisferio Gaby, ya llevaban los temas terminados al ensayo. Eso ya no me gustaba. Llegamos a Los Ángeles, Luciano ya no estaba, y nos vino a buscar en auto, el único que se fue en auto con él fui yo. Ahí empece a sentir que era una empresa, y me empezó a romper las bolas, de boludo, de romántico, y había cosas que me dolían, y en vez de dejarlas clara, me fui abriendo, y ellos veían que me abría, y entonces ahí me lo dijeron un día”. En esa misma nota contó una anécdota que pone de manifiesto su temperamento y su locura, y que en este caso tuvo como víctima a Luca Prodan: “No éramos amigos pero nos respetábamos… Fue una pelea de borrachos, un bajón. Ese dia Luca estaba en pedo, bardeó a un plomo nuestro y lo echamos del escenario, luego vino al camarín, discutimos y le di con el chopp de cerveza en la pelada, se fue puteando… A la semana se murió. Yo lo que sentia cuando lo veia a Luca tocar en vivo no lo sentí nunca mas, los veia desde el 83, cuando llegué de Alemania, estaba Sokol en la batería. Era una banda mortal”.