Tomás Gagliardo, alias Tomas Crow, es un músico rosarino de 25 años que se fue a probar suerte a Londres cuando terminó el Secundario gracias a una beca que consiguió en Point Black Music School para estudiar Producción, Ingeniería y Diseño de Sonido. Allí conoció a su profesor y mentor Max Heyes que lo llevó a trabajar con él como asistente de artistas consagrados como Zak Starkey (hijo del beatle Ringo y baterista de The Who), Noel Gallagher (Oasis) y referentes del reggae mundial como Toots And The Maytals. En medio de toda esa vorágine grabó su primer disco solista (Detoxify, 2018), una mezcla de todas sus influencias, que van desde los Pink Floyd y Radiohead a la música electrónica. Hace unos días editó “F.O.M.O.”, el primer single de su próximo trabajo titulado Supersuperficial, grabado en los estudios Trojan Jamaica de Londres y masterizado en Los Angeles por Brian Lucey, que en su momento fue nominado a los Grammys por El camino de The Black Keys. ¿Cómo le pasó todo esto a Tomás? Acá lo cuenta.

–¿De qué se trata el concepto FOMO y por qué te llamó la atención para hacer algo alrededor de eso?
–Bueno es algo que vengo pensando hace tiempo, ya en realidad hace años, desde mi primer disco Detoxify, donde hablo un poco de lo que es el consumo inadecuado de redes sociales y llegó el momento en que sentí que este single representaba todo lo que es el F.O.M.O (Fear Off Missing Out) y siento que se agudizó este tema en la pandemia. Cada vez se vuelve mucho más adictivo el miedo a perderse algo. Entonces sentí la necesidad de expresarlo junto con mi letrista Juana Riepenhausen y la chica que hace la voz en off al final, hacer algún tipo de “acting”. Algo bastante directo y frontal.

–En el videoclip está tu imagen pero distorsionada, multiplicada, como un espejo roto, caleidoscopio. ¿Cómo se relaciona todo eso con la letra?
–Es justamente la imagen de una persona maquillándose, que no quiere maquillarse pero lo hace sólo por el hecho de hacer lo que todo el mundo hace, y se ve como esa persona se empieza a romper por adentro y se empieza a poner mal, se empieza a multiplicar, a distorsionarse, a freakear por decirlo así con esa palabra. Es exactamente lo que le pasa en la cabeza a la persona que esta metida en el F.O.M.O. Una persona con una metáfora del maquillaje. Y el maquillaje serían los filtros.

–¿Y desde lo musical? ¿Desde dónde lo compusiste? ¿Una base? ¿Teclados? ¿Qué camino hizo la canción?
–Este tema es uno de los últimos que hice para el disco que se viene y empecé con el bajo, con un sintetizador. Siempre cuando hago composiciones empiezo diferente que la vez anterior que lo hice porque me canso muy rápido. No me gusta repetirme, entonces siempre busco. Si un día arranco con la base, otro día arranco con los sintes, otro día arranco con las voces, otro día con las guitarras. Este lo arranqué con un sintetizador DX7 y muy inspirado en una onda un poco western, así como violenta. Y fue mutando, pero la producción fue bastante rápida y después pasamos a post producción. Arrancó todo en mi home studio y después me mudé al estudio de Zak Starkey, donde trabajo todos los días, y después a Le Mob Studios a mezclar.

–Trabajaste con el ingeniero Max Hayes, un tipo super reconocido. ¿Le mostraste la canción? ¿Qué dijo?
–Sí, trabajé con él y vengo trabajando hace varios años, ya somos bastante cercanos. Y siempre le muestro mi material como para que el me de una devolución. Y siempre que lo hace, aprendo muchísimo. Cada devolución que me da siento que crezco años de conocimiento en producción y mezcla. La verdad que cada vez me gusta más pasarle cosas porque sus devoluciones son super frontales y super crudas. Realmente lo disfruto.

–¿Que aprendiste de compartir sesiones de estudio con gente como Zak Starkey o Noel Gallagher?
–Aprendí muchísimas cosas que es muy difícil ponerlas todas en una entrevista, pero creo que lo que principal aprendí es a tranquilizarme y a tener pensamiento crítico cuando estoy en una sesión de producción o de grabación o de lo que sea. Es estar en el momento y analizar lo que el otro quiere y necesita para sacar el mejor producto y que todos estén cómodos y contentos. Y con Noel más que con Zak hay una presión muy grande de hacer las cosas rápido y bien, entonces aprendí a bajar un cambio y a tener un pensamiento más analítico y crítico.

–Vos te fuiste de joven a Londres a probar suerte y mal no te fue. En este momento económico de Argentina se discute mucho el tema de emigrar. ¿Qué consejos podrías dar a los que están pensando en esto?
–Creo que hay un concepto bastante errado en que emigrar en este momento es lo correcto. La crisis económica esta en todo el mundo. Tanto en Rosario como en Londres no hay trabajo. Realmente creo que emigrar sería un error en este momento al menos que tengas una posibilidad económica muy fuerte o algún trabajo ya esperándote . Quizás antes de la pandemia estaba bien, quizás cuando termine todo va a estar bien, pero acá en Londres nadie tiene trabajo, el desempleo es gigante. Es mundial. Así que recomendaría que el que tiene una estabilidad en Argentina, o donde sea que esté, que se quede porque arrancar de cero en un lugar ahora no es lo indicado y menos en un lugar como Inglaterra que es spuper caro.

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