Estaba todo dado para que la celebración del 50 aniversario de Woodstock fuese a lo grande: The Killers, Santana, Dead & Company, John Fogerty y Jay-Z eran algunos los artistas que encabezaban la grilla del festival que se iba a llevar cabo, entre el 16 y 18 agosto, en el Watkins Glen, un enorme parque de gran belleza natural que se encuentra ubicado en el estado de Nueva York.  El 22 de abril era el día anunciado para la puesta en venta de las entradas, algo que finalmente no ocurrió y que encendió las primeras luces de alarma. Dentsu Aegis, principal inversor del festival, terminó confirmando que el evento conmemorativo se suspendió. “Pese a nuestra tremenda inversión de tiempo, esfuerzo y compromiso, no creemos que la producción del festival pueda ser ejecutada como un evento digno de la marca Woodstock”, afirmó el productor, en diálogo con la revista Billiboard. Aegis explicó que no podía “garantizar la salud y seguridad de los artistas, socios y asistentes”. “Aunque sea muy difícil, creemos que es la decisión más prudente para todas las partes implicadas”, justificó a pesar de los 30 millones de dólares que se llevaban invertidos. Billiboard también citó otros testimonios de socios de la la empresa organizadora que se mostraron  “preocupados por la capacidad del festival, la preparación del lugar y los problemas con los permisos” y el enorme costo financiero que implicaba solucionar esos inconvenientes. Para festejar el aniversario del histórico festival que marcó un hito en la cultura hippie, además de la presencia de los grupos confirmados, se especulaba que algunos veteranos de la vieja guardia roquera que iban a decir presente, como el caso de  Robert Plant y The Zombies.

El tema es que, por su parte, el grupo que organiza el festival encabezado por el co-creador Michael Lang publicó un comunicado a raíz del para ellos “sorpresivo” anuncio del principal inversor, donde dan cuenta de que todo sigue adelante:

“Nos comprometemos a garantizar que el 50 aniversario de Woodstock sea un festival que este a la altura de lo que merece su nombre icónico y su lugar en la historia y cultura de Estados Unidos. Aunque nuestro socio financiero se está retirando, por supuesto continuaremos con la planificación del festival e intentaremos atraer nuevos socios. Nos gustaría reconocer al Estado de Nueva York y al Condado de Schuyler por todo su arduo trabajo y apoyo. La conclusión es que habrá un Festival del 50 aniversario de Woodstock, como debe ser, y será explosivo”. De esta forma habrá que esperar para confirmar si el evento 50 aniversario sigue en marcha con otros inversores o si finalmente queda cancelado.