Jmmy Page debe estar maldiciendo el día que Robbie Williams decidió comprar la casa que se encuentra contigua a su propiedad, en Londres, en el 2013. Es que el cantante pop entró en largo conflicto con el legendario guitarrista al querer construir un gimnasio subterráneo y una piscina, según informó el sitio NME. La compulsa terminó en la Justicia, más precisamente en el Ayuntamiento de Kensigston, que dio luz verde al proyecto de Williams.

Page había manifestado su preocupación con anterioridad, de que los trabajos de construcción podrían dañar los cimientos de su mansión de renacimiento gótico. “Mi casa fue diseñada por William Burges, uno de los más grandes arquitectos del siglo XIX”, argumentó el ex guitarrista de Led Zeppelin. “Como su propia casa y sala de exposición, contiene materiales insustituibles originales y frágiles. Estoy aquí para pedirte que tomes todas las medidas necesarias para proteger a Tower House de la amenaza de daño que enfrenta”, agregó en la reunión de planificación que tuvieron los dos músicos a principio de año.

Los funcionarios judiciales resolvieron aprobar la construcción, una vez que estén las garantías necesarias de que los niveles de vibración y movimiento de los cimientos no afectarán a la casa vecina. Wlliams tendrá que dejar una fianza que perderá si ocurre algún daño. El cantante también se disculpó al haberse referido públicamente a Page como un “enfermo mental”, acusándolo previamente de estar filmando desde su autos a los trabajadores que entraban a su vivienda para comenzar con la obra.