Ya no es sorpresa: Nathy Peluso es “muy argentina”. Así se describe. Y es por eso que mientras algunos sostienen que no se debería volver a los lugares donde se fue feliz, la artista opina lo contrario: volver al país es, para Peluso, reencontrarse consigo misma. Así nace “Buenos Aires”, el segundo adelanto de su próximo álbum: de la necesidad de regresar a las raíces, de la nostalgia que produce estar lejos de casa.
Grabada en “La Diosa Salvaje”, el mítico estudio de Luis Alberto Spinetta, y acompañada de un videoclip que mezcla imágenes de su niñez y de sus días en cuarentena en Barcelona, Nathy Peluso logra reflejar en “Buenos Aires” la esencia melancólica porteña.
Desde su casa del otro lado del océano y vía Zoom, Peluso charló con Soy Rock sobre sus días de confinamiento, cómo vivió la postergación de sus shows y reflexiona sobre el rol de los músicos como comunicadores: “a veces se nos presiona con ser referentes y activistas constantemente y no todos están preparados”.

—¿Cómo surgió “Buenos Aires”?
—Siempre está latente ese romanticismo por el lugar de donde venís. Por más que me haya venido a España de chica, convivo constantemente con mi realidad de que soy de Argentina. Y la llevo de esta manera, la convierto en música. Acepto esa nostalgia y le saco sus frutos. Me parece re linda sentirla: me inspira y me lleva constantemente a ir a Buenos Aires. Sentirme conectada con todo eso forma parte de la condición de un inmigrante. Seas de Argentina, de Colombia, de wherever: si estás afuera de donde naciste y seguís con tus costumbres, eso se palpita.

—”Buenos Aires” la grabaste en La Diosa Salvaje, el estudio de Luis Alberto Spinetta, ¿por qué elegiste ese lugar?
—Me parecía que era el templo para que esa canción terminara de nacer. Toda la energía que se respira ahí, toda esa data que está flotando. Y también los músicos que elegí… que tienen toda esa experiencia en la memoria, en los dedos.

“Yo convivo con mis monstruos como la humana que soy. Me aparecen miedos, inseguridades, pero los sé encarrilar hacia lo productivo.”

—Este año ibas a estar en el festival de Coachella, en Estados Unidos, y también en el Lollapalooza de Argentina, ¿cómo te tomaste la cancelación de los shows?
—Fue un poco agobiante: no sabemos lo que va a pasar y todo se pospone. Después fue: “Bueno, esto es lo que el mundo quiere que vivamos, así que vamos a vivirlo lo mejor posible”. Vamos a aprender, vamos a disfrutar de esta soledad interiorizando, reflexionando, visitando lugares que capaz normalmente no tenemos tiempo de dedicarle tanto protagonismo.

—¿Y cómo fue encontrarse con esos lugares estando en cuarentena?
—Yo convivo con mis monstruos como la humana que soy. Me aparecen miedos, inseguridades, pero los sé encarrilar hacia lo productivo. Obviamente no sé cuándo voy a poder volver allá. No sé cuándo voy a volver a tocar en vivo. Son un montón de dudas, pero hay aceptarlas y convivir con ellas.

—Dentro de tu público tenés muchas chicas muy jóvenes, ¿eso te hace pensar más tus publicaciones en redes o lo que decís en tus canciones? ¿Sentís algún tipo de responsabilidad mayor?
—No lo pienso mucho eso, sabés. Soy bastante impulsiva, pero siempre intento dar un ejemplo que no sea horroroso. Si bien a veces soy un poquito desfachatada en mis canciones de hip hop, en el trasfondo siempre tengo algo importante para decir. Pero tanto como la responsabilidad… Es un traje que no sé si decido ponerme porque ¿quién me hace responsable de qué? Yo sola. Siento que cada uno aporta lo que puede y ahora mismo de lo único que me hago responsable es de inspirar.

“Me parece algo súper positivo que haya ídolos e iconos que promuevan la naturalidad y que no construyan alrededor de lo inalcanzable porque al final se hace tedioso, incluso para ellos.”

—En tus stories te mostrás a cara lavada, comiendo, bailando con ropa de entre casa. En tus letras hablás del goce, del sexo y también mencionás a la celulitis. ¿Creés que es importante que los artistas se muestren más “humanos”?
—Yo no soy quién para decir lo que deberían hacer los artistas. Siento que cada uno es portavoz de lo que puede y, de manera natural, yo me encontré con que podía ser portavoz de cosas que las mujeres y los hombres necesitan escuchar. A veces se nos presiona con ser referentes y activistas constantemente de cosas y no todos están preparados o no todos saben o no todos son canal de eso. Yo descubrí que soy inspiración para muchas mujeres y me comprometo con sacar esa verdad y esa humanidad. Me gusta, me siento con ganas, pero capaz otras personas tienen miedos o simplemente no les sale. Lo que sí: siempre animo. Me parece algo súper positivo que haya ídolos e iconos que promuevan la naturalidad y que no construyan alrededor de lo inalcanzable porque al final se hace tedioso, incluso para ellos. Te pones una vara vos misma que quizás, en algún momento, no podés respetar porque querés vibrar desde otro lugar. Pero cada uno está en su búsqueda.

—¿Y cuál es esa búsqueda para vos?
—Hacer música que me sorprenda. Por eso nunca hago lo mismo: sería estancarme. Como artista es ser la mejor versión de mí y quizás llego a vieja y no la descubrí pero de eso se trata, de dar lo que el mundo realmente quiere que yo dé en esta vida, que le dé a la industria de la música, a mi gente.

—Este año se cumplen tres desde la explosión de tu carrera con “Corashe”, ¿te acostumbraste a toda esta exposición? ¿Te “amigaste” con las críticas y los comentarios en las redes?
—Yo tengo muy mala memoria. Ya integré eso de no estar pendiente de lo que dicen, es parte de mi vida. A veces pienso “che, qué lindo sería poder salir en pantuflas”, que lo hago igual, pero no tener que pensar en estar expuesto y que otro opine o te saque una foto. Es una exposición que uno elige, también. Es el precio a pagar para poder disfrutar de vivir de lo que uno eligió y de ganar plata haciendo música, que es un privilegio. También mis fans son muy amables y lo único que hacen es dar amor, así que tampoco me molesta. Fui creciendo y acumulando experiencias y curtiéndome. La experiencia es la única que te va dictando quién sos y lo que querés ser.

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