Kanye West dio un vuelco en su vida abrazando la religión cristiana y ofreciendo misas dominicales en locaciones secretas. Todo comenzó cuando el cantante de rap se bajó de la última edición del festival Coachella, que se realiza todo los años en California, aduciendo que no le daban un escenario digno para su actuación. Sin embargo, unos días antes del evento, se anunció su presencia en la grilla. Pero el rapero no se presentó en el escenario del festival, sino que apareció en un lugar alejado del centro neurálgico del Coachella, a las 9 de la mañana y armó una misa bajo el nombre de Sunday Service, que duró más de dos horas y medias. 

Este fue el puntapié inicial para este proyecto que se desarrolla los domingos, en locaciones secretas y al aire libre, y que reúne a cientos de seguidores. Esta reconversión de West tiene que ver sus problemas de bipolaridad, y según contó el músico, este acercamiento espiritual lo ayudó a controlarlo.”Sinceramente, es más de una experiencia sanadora para mi marido que cualquier otra cosa. Es todo música, no hay sermón. Desde que se trata de algo en lo que cree, como en Jesús, y hay cierta inspiración cristiana. Pero no hay ningún sermón ni predica. Es tan solo una experiencia espiritual cristiana”, dijo Kim Kardashian, en entrevista con el sitio ELLE, sobre la transformación de su pareja. En la última misa, la sorpresa llegó de la mano de Nirvana. El vocalista reversionó “Come as you are” y “Smells Like Teen Spirit”, en clave góspel y le dio un contenido cristiano a las letras. “Just confess, he’ll do the rest, Christ is here, hallelujah”, canta en un parte de la letra, acompañada en coro por los asistentes.

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Sunday Service

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