“Cuando se pueda salimos a tocar a la Puerta del Sol con una guitarrita, lo que nos dejen”, dice Ana Perrote desde el otro lado de la pantalla. En España, el coronavirus todavía circula, pero se supone que lo peor ya pasó. El confinamiento se va terminando y se flexibilizan las reglas: ya se pueden hacer reuniones en las casas con un máximo de asistentes que depende de la región del país en la que te encuentres. La entrevista vía Zoom con la cantante de Hinds se realizó el mismo día que la banda de Madrid volvía a juntarse en la sala. Carlotta Cosials, Ade Martín y Amber Grimbergen habían estado ensayando en lo de Ana, todas juntas. Mientras su tercer disco, The Prettiest Curse, empezaba a colarse en las plataformas digitales, ellas se sacaban las ganas locas de tocar en vivo. Aunque sea sin público.

Hinds son estas cuatro músicas que se pueden colgar la cucarda de pertenecer a la primera banda de mujeres españolas en tocar en el festival de Glastonbury. Por ejemplo. También fueron elegidas por la marca Lacoste para ser la cara de una cápsula de moda súper exclusiva en homenaje al creador de la marca. Sin contar la vez que The Strokes las llamó para que oficien de teloneras durante una gira europea. Para Hinds todo pasa muy rápido: fue en febrero pasado, justo antes de que se desatara la pandemia. Las chicas cantan en inglés desde que tienen memoria y por eso el mercado anglosajón las amó, pero también son profetas en su tierra y en España nadie puede negar que se han convertido en la banda más original y fresca de los últimos años.

“Recién hoy hemos tenido nuestro primer ensayo en casi tres meses y nos hemos visto las caras, hemos estado tocando las canciones del disco y tal, así que ha sido un día muy emocionante, muy remarcable”, dice Ana, feliz. “El disco” es el tercer trabajo de Hinds, una obra en la que sorprenden cantando mucho más en castellano y con un sonido alta fidelidad que les da una nueva aura de madurez. ¿Está bien madurar? Quién sabe.

–¿Qué se siente tener un disco nuevo y no poder salir a tocarlo?
–Es muy frustrante, es horrible, la verdad. Ya ni me planteo cómo hubiese sido la salida y cómo hubiese sido el mundo sino pasaba esto porque si no me encierro y me pongo a llorar y me quedo haciendo nada. De esta manera, siento que está pasando algo. Llevamos tanto tiempo hablando del disco, como que por fin va a suceder algo, aunque solo sea darle “publicar” y compartir con el mundo, para mí ya es algo enorme. Tenemos muchas ganas de compartirlo.

–Iba a ser como una especie de Chinese Democracy (2007), el disco de Guns N Roses que tardó diez años en salir…
–¡Tal cual! Cuando retrasamos la salida del álbum, nosotras y casi todo el mundo, pensaba que esto iba a ser una cuestión de un par de semanas y de pronto caímos en la cuenta de que iba a ser mucho más que un par de semanas. Así que surgió la broma de, bueno, saquemos otro single, y que tal si sacamos todo el disco en singles hasta que no queden más y así sí entonces habremos sacado el disco.

–¿Qué fue lo primero que hicieron cuando se vieron entre ustedes?
–La primera que vino fue Ade y nos pusimos como (pone cara de contenta). Luego hemos saltado un poco una al lado de la otra y hemos hecho la pantomima de saludarnos con el pie. Con Carlota ya nos hemos tocado un poco de lejos y con Amber que llegó última ya nos abrazamos, con las cabezas separadas y tal, pero como que ya estaba (risas).

–Además de preparar la salida de The Prettiest Curse, ¿te sentiste inspirada con la cuarentena para generar algo creativo?
–¡Sí! Yo estuve pintando mucho, no sé si por inspiración o porque tenía mucho tiempo, que normalmente no suelo tener. Creo que he avanzado mucho con la pintura que es algo que siempre me he querido tomar más en serio, ya que es algo que hacía entre tours y tours, un par de semanas al año. Por primera vez me he puesto como en serio y me hecho una web, estoy muy contenta con la oportunidad de hacer algo diferente.

¿Te gusta particularmente la obra de algún músico que, como vos, también pinte?
–Sí, mi favorito se llama Laurie Vincent, que es el guitarrista de Slaves, un grupo de UK. Él pinta y me encanta, incluso en mi cuarto tengo un original suyo, gente así es la que me ha inspirado a creer que puedo hacer algo más además de música.

“Odio a esa gente que te quiere infantilizar y a la que le encanta tenerte en la casilla de ‘girls just wanna have fun´. ¡No hay frase que odie más!”

Ana Perrote (Hinds)

–El nuevo material de Hinds suena mucho más hi fi, pero sin embargo sigue habiendo comentarios en los que las presentan como “cuatro chicas en una pijamada”. ¿Qué te produce una apreciación así, de cierto sector de la crítica, que insiste en infantilizarlas?
–En general no suelo leer muchas reviews o cosas así porque me hacen sentir cosas raras, incluso si son buenas o sin son malas, me hacen sentir rara. La mayoría de la gente con la que he hablado me mencionó el cambio de sonido, pero que si dicen eso… ¡Que les den por culo! No tienen idea de nada, déjenme en paz, odio a esa gente que te quiere infantilizar y a la que le encanta tenerte en la casilla de “girls just wanna have fun”. ¡No hay frase que odie más! No tienen idea de quiénes somos, ni qué hacemos. Básico.

–¿Es fácil pasar así de las críticas?
–Depende mucho de la persona, en general de la opinión de Internet me da exactamente igual. YouTube o Twitter, que son los sitios más oscuros, ni los leo, a veces es tanto el absurdo que me hace hasta gracia. De verdad la gente llega a unos niveles muy locos y eso en general no me afecta. Pero sí de la gente cercana, la gente de Madrid, amigos, otros músicos o revistas que conozco, sí me afectan, pero no tanto como antes. Al principio del grupo tuvimos mucha crítica y creo que eso para nosotras fue como una manera de crearnos una carcasa, poco a poco la fuimos construyendo. Me dolió mucho hacerlo, pero ahora tengo una seguridad en lo que hago que es más difícil romper.

–¿Han dicho mentiras sobre Hinds que te hayan escandalizado?
–No te sabría decir, la verdad, nos dicen de todo. Hay algo que a mí me hace mucha gracia y es que han dicho que en realidad Hinds somos como músicas profesionales que sabemos tocar los instrumentos desde el día uno, pero que nos contrató una empresa para fingir que no sabíamos tocar y así ser más ingenuas, más empáticas con el público. ¡Ostras, unas historias! La gente pasa mucho tiempo pensando y craneando unas hipótesis para no dormir por la noche. El género que hacíamos sobre todo al principio, que era como garaje punk, era un género que no se nos permitía hacer. Todas las críticas que nos llegaron eran porque nadie se podía creer que era la música que nos gustaba. ¿Por qué si son chicas? Y son jóvenes, y sonríen, probablemente lo que quieran hacer es un pop súper comercial y elevado y perfecto y sin desafinar nada… como que lo que estábamos haciendo era un intento de eso, entonces era un fracaso (risas). Era como que no se nos permitía el lujo de hacer punk y de gritar y de sudar y de ponerle distorsión a los instrumentos.

–Hablando de prejuicios, ustedes son una banda española que canta inglés, ¿tuvieron que dar muchas explicaciones dentro y fuera de España de por qué eligieron cantar en otro idioma?
–Hay un racismo más radical, en el que a los anglosajones se les mezcla España con México, sombreros… ¡Todos los estereotipos latinos se mezclan en uno y todos los tenemos que representar! Y en España no se entiende por qué cantamos en inglés. Creo que hay un tipo de persona en España que no sé por qué odia y rechaza a todo lo que no sea de aquí y hay gente incluso, literalmente enfadada. Hay como una rabia que no se sabe de dónde viene ni a dónde va. Y fuera de España, más allá del chiste de los estereotipos, la gente tiene mucho interés por nuestra cultura. Creo que igual ya estaban un poco cansados de tener la boyband de UK o de Nueva York y nosotras no tenemos nada que ver y somos muy españolas a todos los niveles: cómo nos movemos, cómo hablamos. Creo que todo el mundo que es fan de Hinds sabe que somos españolas y eso ha jugado a favor y ha hecho que nos vean más exóticas y más interesantes porque somos un poco diferentes.

“Me parece muy interesante lo rápido que pueden cambiar las cosas y ver el estigma que tenía para nosotras la palabra y el concepto del feminismo”.

Ana Perrote (Hinds)

–Has comentado que te sentís feminista, pero ¿siempre ha sido así o hubo un cambio en vos?
–Es muy fuerte y muy buena esa pregunta porque hoy sí soy feminista cien por cien, pero cuando empezamos, hace siete u ocho años, yo recuerdo tener una reunión con el manager que teníamos en ese entonces y él nos propuso un festival que era solo de mujeres, o una propuesta así, y dijimos que no por todo el estigma que teníamos nosotras, asociado al feminismo. Algo propio del patriarcado, el hecho de que una mujer se sienta que no va a ser atractiva, que vamos a parecer unas histéricas, todos estereotipos que el patriarcado ha intentado agregarle a la palabra feminismo: que es agresivo y que odia a los hombres y todas esas connotaciones. Nosotras creíamos eso, era la asociación que teníamos hecha al feminismo. Luego, llegó una apertura de puertas que se ha dado poco a poco a lo largo de nuestra carrera y de conocer personas como nuestra tour manager en Latinoamérica, que es una mujer que tocaba en grupos y tal y fue como la que nos introdujo a la realidad del feminismo, que es una lucha por la igualdad. Fue como culturizarnos totalmente y quitarnos ese bagaje cultural por ser españolas, donde aquí es muy muy fuerte el patriarcado y ha sido un proceso. Lo pienso y me parece tan fuerte que unas chicas hace siete años, como éramos nosotras, con los principios de nuestra vida, sabiendo que todos nos merecíamos lo mismo y la igualdad en todos los niveles, estábamos contra la violencia, éramos conscientes, pero la palabra nos daba miedo. Nos daba miedo que se nos juzgase por una cosa o por la otra. Me parece súper fuerte y me parece muy interesante hablarlo para ver lo rápido que pueden cambiar las cosas y el estigma que tiene la palabra y el concepto del feminismo. Es un proceso en el que te vas dando cuenta de que no hay mujeres presidentas, hasta los micromachismos que puedes tener en casa con tus amigos y tal… Bueno, no puedes aprenderlo todo a la vez y también tienes que darte cuenta que es duro de asimilar. El mundo está muy mal y es muy jodido en muchos sentidos. Hay que aprender a asimilar y también a luchar.

–¿Qué músicas feministas te han influenciado?
–Más que en música, yo encuentro mucha inspiración feminista en biografías de mujeres, es con lo que más conecto yo. Desde Patti Smith o incluso gente con la que no conecto tanto con la música como puede ser Lily Allen, que sacó su autobiografía y conecté mogollón. Me gusta mucho eso de conectar a través de las biografías, es lo que más disfruto y lo que más me empodera.

–¿Y qué grupos te gustaban cuando escuchabas música sin el peso de estar vos dentro de una banda?
–No ha cambiado mucho, me siguen gustando Arctic Monkeys y The Strokes, y luego grandes como Bob Dylan, Patty Smith o los Clash. Yo creo que fueron los grupos que nos hicieron empezar, porque era música de gente como más cercana por sus personalidades, o por cómo tocan en directo, daban la sensación de que era más fácil empatizar y yo sentirme identificada en ellos. Eran músicos como los Growlers con Mac DeMarco, aquí en Madrid los Nastys o los Parrots, todo este movimiento que suena tan crudo y tan directo que siento que están aquí, que me lo están diciendo. Ahora si escuchas Bob Dylan y esas voces que dices jamás voy a hacer una canción que se parezca a esto porque voy a fallar, un estándar tan alto que no me atrevía, pero todo este tipo de grupos que me alucinaban me hicieron ver que nosotras también podíamos hacerlo, que no hacía falta ser Bob Dylan para escribir una buena canción.

–En Europa, el confinamiento va llegando a su fin, pero en Latinoamérica tienen para un tiempo más, ¿qué tema de The Prettiest Curse recomendás para terminar la cuarentena?
–“The Play” o “Take Me Back” porque creo que tienen muchísima rabia, muchísima energía y ambas tienen un lado de arrepentirte de algo o de estar muy sola, “Play” habla un poco como de una crisis de identidad y las dos tienen como muchas ganas de vivir y mucho sufrimiento detrás.

Deja unComentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *