Tres testamentos de Aretha Franklin fueron hallados en su casa de Detroit. Uno de ellos estaba escondido bajo un almohadón, según informó David Bennet, su abogado. El documento que fue descubierto está escrito a mano y si bien otorga los bienes de la cantante a su familia, hay partes ilegibles y de difícil comprensión. Cuando la vocalista falleció en agosto del año pasado producto de un cáncer de páncreas, su abogado y los integrantes de su familia habían afirmado que no existía ningún tipo de testamento. Los otros dos restantes también son manuscritos y se encontraban en un gabinete bajo llave, fechados en el 2010. Bennet presentó los tres testamentos este lunes, ante la Justicia de Michigan, que deberá resolver en una audiencia programada para el 12 de junio, si tienen validez legal. El abogado reveló que los documentos fueron presentados a sus cuatro hijos pero no hubo acuerdo de cuál era el valido.

Por otro lado Sabrina Owens, administradora de la Universidad de Michigan, será la representante personal de la propiedad de Franklin. “Ella permanece neutral y desea que todas las partes involucradas tomen decisiones sabias en nombre de su madre, su rico legado, la familia y la propiedad de Aretha Franklin”, dice una declaración. Uno de los puntos de conflicto para resolver la distribución de bienes valuados en 70 millones de dólares lo encabeza Kecalf Franklin quien dijo que su madre lo asignó como representante legal de la sucesión, en en el 2014. Kecalf se opone a la venta de una de sus propiedades y otro de sus dos hijos se oponen a los testamentos y piden que se divida el legado en cuatro partes iguales. También deberán resolver el pedido del fisco estadounidense para que salden una deuda de más de 6 millones de dólares en impuestos.