Ginebras1
Raquel (bajo), Sandra (guitarra y coros), Magüi (guitarra y voz) y Juls (batería)

En pleno confinamiento, Raquel, Sandra, Magüi y Juls decidieron que era el momento de sacar su disco debut. Contra todo plan de marketing establecido antes de la pandemia, las Ginebras presentaron Ya dormiré cuando me muera y la rompieron. La previa había sido una bomba: cada uno de los temas que iban sacando multiplicaban sus escuchas en el día, los videos rotaban en YouTube sin descanso y el merchandising se vendía como pan caliente. La banda española más divertida del momento empezaba a pensar en salir de gira justo cuando se paró el mundo. El confinamiento fue lo de menos: la fiesta se hizo igual.

Ya con algunos shows en su haber, distancia social y cuidados extremos mediante, Ginebras avanza. “Nos encantaría entrar a grabar, sacar otro disco, pero es que este disco no lo hemos podido disfrutar en directo, y hacemos mucha música de directo, ¡queremos eso!”, dice Sandra. Las chicas de Madrid quieren girarlo por España, como ya lo están haciendo, por el resto de Europa, por Sudamérica, por donde sea, pero girar. Todas coinciden en que Argentina, es desde, ya un puerto deseado.

A las cuatro les gusta la música de Bestia Bebé, Miranda!, El Mató Un Policía Motorizado. Conectan con las letras en español, “me llegan mucho más que cualquier otro idioma”, asegura Raquel, que ya ha estado de viaje por el sur del continente americano. Todas coinciden: “La hermandad musical que tenemos entre España y Argentina es hermosa”.

“Chico Pum”, Ginebras

–El disco se llama Ya dormiré cuando me muera, y ustedes están con mucha acción últimamente, ¿duermen bien?

SANDRA: Mi madre dice que las pantallas nos están matando el sueño, porque al final tienes toda la atención en un móvil o en una pantalla del ordenador, o en la tele, y tu cerebro sigue funcionando cuando lo dejas todo y dices “me voy a dormir”. Juls te lo puede decir que tardamos muchísimo entre que decimos “venga, vamos a dormir” hasta que dormimos. No van por ahí los tiros del disco.

MAGÜI: Igual, vamos a aclarar que dormir es sano.

–¿Extrañaron durante la pandemia no salir a tocar?

RAQUEL: Es que tampoco lo hemos llegado a vivir mucho, el estar de gira. Es que llevábamos de muchos conciertos, por así decirlo, un mes. Y lo que sí es verdad es que antes de los conciertos nosotras intentamos dormir un montón, para llegar bien descansaditas. ¡Somos unas estafadoras, al final dormimos las que más! Tenemos muchísimas ganas de salir porque empezamos y ya ¡pin! Se nos cortó. Y ahí sí que fue a dormir total.

“No nos centramos en estudiar las canciones ni en pensar vamos a meter aquí una octava, como que primero tiene que ser muy natural y orgánico”.

(Sandra)

–Gran parte de la nueva generación de músicas y músicos a la que ustedes pertenecen, viven una vida más saludable, ya no se celebra la cultura del reviente. ¿Son conscientes de esto?

SANDRA: Ojalá no caigamos en eso. Ojalá sea todo un poquito más sano, la verdad.

MAGÜI: Aunque hay gente que lo sigue haciendo.

RAQUEL: Es verdad que ahora hay mucho más conocimiento y hay un cambio de actitud, de pensamiento, yo sí que lo he notado un montón. Una cosa era lo que yo imaginaba cómo era la música con lo que me he encontrado. La gente es muchísimo más sensata hoy que en los noventa, creo que eso tiene que haber sido una locura. Los músicos tienen su vida normal del día a día, de comer verduras, de hacer deporte.

MAGÜI: Mick Jagger ahora lleva una vida sanísima.

RAQUEL: Bueno, pero ese ahora se cambia la sangre.

–De esa camada de próceres del rock, ¿quiénes son a los que más admiran?

MAGÜI: ¡Los Beatles! Yo creo que por unanimidad.

–La herencia beatle quizá se encuentra en las melodías de las canciones de Ginebras. ¿Cuánto trabajan en ello?

SANDRA: Lo bueno de tener una buena melodía es que viene sola. Cuando tu cerebro te dice ¿por qué no existe esta melodía? ¡O quizás ya existe!

MAGÜI: Quizá estamos trabajando en una canción, nos miramos, y viene la melodía.

SANDRA: De momento, nuestra manera de componer es como lo que nos surge en ese momento, nos viene una melodía y la ponemos. No nos centramos en estudiar las canciones ni en pensar vamos a meter aquí una octava, como que primero tiene que ser muy natural y orgánico. Igual el día de mañana ya diremos “vamos a sentarnos a pensar y componer esta canción” y estaremos un año para hacerla. De momento, es lo que viene. Y nos quedan guays porque nos han venido aquí (apunta al corazón) y aquí (apunta a la cabeza).

Ginebrasok

–Después de este proceso tan de ustedes, ¿cómo fue trabajar la producción del disco con alguien que no pertenece a la banda?

RAQUEL: Antes de entrar en Vanana (Records, el sello discográfico de Ginebras) grabamos algo en nuestro estudio y luego lo regrabamos con el productor. La primera canción que grabamos con Pau Paredes fue “La típica canción” y ahí ya fue conexión total, nos pilló súper rápido. Porque alguien puede ser muy buen productor, pero no pillar el rollo del artista, y con nosotras sí que fue una súper conexión. Nosotras le llevamos las canciones a veces súper trabajadas y otras veces menos, y ahí ya terminamos de crear y grabamos, pero siempre nos hemos ido súper contentas. Y tiene una paciencia bastante grande y eso se debe agradecer.

JULS: Y a la hora de grabar siempre está motivándote en plan “venga una más, que esta va a salir”, entonces te lo hace más fácil, y así es más fácil siempre trabajar.

–¿Por qué creen que hay pocas mujeres que produzcan?

MAGÜI: Me pregunto lo mismo que tú. Es increíble, llama la atención.

SANDRA: De hecho, yo no conozco ninguna.

JULS: Hay pocas mujeres en general en producción de música, técnicas de sonido, de luces, es una pregunta que nos solemos hacer bastante.

RAQUEL: Creo que todavía hay un montón de peso cultural, no sabría cómo decirlo, que igual estamos tirando. Creo también que hay muchas mujeres que lo empiezan a estudiar, pero por una cosa o por otra se les va derribando por el camino. Quizá porque todavía no ha habido una gran masa de mujeres que haya abierto el camino a eso, y da como más miedo. Yo que estudio producción, a mí sí que me gustaría en un futuro meterme con la producción. Pero no nos hemos topado con una chica con los estudios de Pau, ¿y por qué? Técnicas de sonido nos hemos topado con una. Yo creo que hace falta una generación o una masa enorme de mujeres que todas juntas hagan ese camino. Así como nosotras lo estamos abriendo un poquito dentro de nuestro entorno, el camino a las bandas femeninas, aunque sé que hubo muchas antes que nosotras.

MAGÜI: Como que estamos en la corriente.

RAQUEL: También pasa que muchas bandas se autoproducen y en el caso de las mujeres es como ¿quién es tu productor? Es bastante heavy.

–De todos modos, ¿creen que es esta una buena época para ser feminista?

RAQUEL: Esta es una época en la que es necesario ser feminista, y afortunadamente es más fácil. Lo que espero es que en algún momento se vea más difícil lo de ahora.

SANDRA: De vez en cuando nos gusta ver series o cosas de nuestra infancia, de hace diez años, y decimos ¡madre mía!

MAGÜI: Vemos películas que veíamos cuando teníamos diez años y nos las comíamos y ahora dices ¡qué barbaridad!

SANDRA: No creo que sea un momento genial para ser feminista, sino que…

MAGÜI: ¡Está pasando!

“Sí es cierto que hemos buscado rodearnos de chicos que fueran feministas”.

(Raquel)

–A pesar de esto, ¿sienten el machismo en algún momento?

MAGÜI: Nuestro entorno está libre de machismo. Los hombres con los que nos llevamos son gente decente y normal.

SANDRA: Elegimos nuestras amistades.

MAGÜI: Nuestro círculo es genial. Pero luego ves la realidad de fuera y sí que sigue habiendo machismo, en la música y en todos lados. ¿Qué estamos mejor que hace diez años? ¡Pues sí! Pero vamos a seguir trabajando para que en diez años estemos mejor que ahora.

RAQUEL: Sí es cierto que hemos buscado rodearnos de chicos que fueran feministas.

SANDRA: Nuestro técnico de sonido ha sido técnico de muchas bandas de chicas, por algo será. Es un tío con el que estás cómoda probando porque no pone en duda tu capacidad de tocar, el fallo está en lo monitores y no en ti porque tocas mal. De momento nos hemos rodeado siempre de gente guay que hemos elegido y la gente que no hemos elegido, pero ha venido a nosotras… ¡tocamos madera!

–Y qué raro que es el tema groupies en las bandas de mujeres, ¿existen?

SANDRA: Es una mierda.

MAGÜI: ¡No existen! Y yo tengo una teoría. Conocemos a muchísimas bandas de hombres que son amigos y cuando empiezas a comparar, te das cuenta que la atención la recibes igual. Un tío que toca la guitarra puede atraer igual a una chica como yo puedo atraerle a un chico, pero es como que se lanzan mucho más las mujeres a los músicos hombres. Es una teoría generalizada, pero a nosotras no nos entran como les entran a ellos. Mi teoría es que el hecho de que una mujer esté haciendo algo que normalmente hace un tío así en plan cañero, yo creo que les imponemos.

SANDRA: Las únicas personas que quizás sí nos tiran un poco son tías, que también genial. Las chicas tienen otra forma, pero los chicos yo creo que no.

MAGÜI: Nosotras no tenemos groupies.

RAQUEL: ¡Pero tenemos dos clubes de fans!

–La versión que hicieron de “Con altura”, de Rosalía, es parte de la banda sonora de Sky Rojo, la serie que está estrenando Netflix en estos días, ¿las entusiasma que su música forme parte de otros proyectos?

MAGÜI: ¡Sí, hombre!

SANDRA: Además a Álex Pina (productor de la serie junto con Esther Martínez Lobato) le admiramos mucho, es el creador de La Casa de Papel también. Es de los creadores más top que tenemos, entonces es un orgullo, el reparto es increíble. Y además no podemos decir que lo elegimos, son como cosas que ocurren a nuestro alrededor que no son decisiones que tomamos.

“La típica canción”, Ginebras

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